Legal: IA para despachos de abogados
IA para despachos de abogados: pleitos masa, procesos administrativos, agentes de voz y transcripción.
La herramienta de voz para abogados. Dicta como si tuvieras un teclado por voz en cualquier aplicación y transcribe juicios, vistas y reuniones automáticamente.
Teclado por voz
Dicta escritos, demandas y correos en cualquier aplicación. Tu voz se convierte en texto al instante, sin copiar y pegar.
Transcripción de juicios y reuniones
Convierte juicios, vistas y reuniones con clientes en texto. Repasa cada intervención sin volver a escuchar horas de audio.
Automatiza la preparación y gestión de demandas o contestaciones en serie. Cientos de expedientes con el mismo rigor que uno solo.
Expedientes, escritos, plazos y documentación repetitiva en automático. El despacho dedica el tiempo a los casos, no al papeleo.
Un agente atiende las llamadas del despacho, filtra y cualifica nuevos clientes y agenda citas. Ninguna llamada sin responder.
Un agente responde dudas sobre la documentación al momento: consultas internas del equipo o de tus clientes sobre su expediente.
NAXIA Legal es nuestra línea para despachos de abogados y departamentos jurídicos. Automatizamos el trabajo que rodea a cada expediente y que no se factura: preparar escritos en serie, ordenar documentación, controlar plazos, atender la llamada que entra y pasar a texto lo que se dice en una vista o en una reunión con cliente.
El criterio jurídico y la firma siguen siendo del letrado, siempre. Lo que hacemos es que llegue a esa decisión con el expediente ya preparado, en lugar de dedicar la mañana a montar el mismo escrito por enésima vez. Trabajamos tanto con despachos que llevan pleitos masa como con firmas generalistas con mucho volumen documental.
Un procedimiento en masa tiene el mismo esqueleto repetido cientos o miles de veces, con datos distintos en cada expediente. Ahí es donde la automatización rinde más: extracción de datos de contratos, escrituras, nóminas o pólizas con OCR y modelos de lenguaje, generación de la demanda o la contestación a partir de las plantillas del despacho, y seguimiento del estado de cada asunto.
Trabajamos las dos posiciones, demandante y demandado. Cientos de expedientes se preparan con el mismo rigor que uno solo, y el letrado revisa antes de presentar.
Fuera del pleito hay una capa de trabajo constante que consume horas no facturables: dar de alta el expediente, reclamar documentación al cliente, clasificar lo que llega, vigilar vencimientos y avisar de cada hito. Todo eso se puede poner en automático y conectado al gestor del despacho.
También la parte de conocimiento interno. En un despacho de abogados montamos una base de conocimiento con IA para que los escritos, modelos y precedentes propios dejaran de estar repartidos en carpetas y se pudieran consultar preguntando, con referencia al documento de origen.
ablalo es nuestro producto de voz para abogados y funciona en Mac y en Windows. Por un lado es un teclado por voz: dictas escritos, demandas y correos en cualquier aplicación y tu voz se convierte en texto al instante, sin copiar y pegar de una herramienta a otra. Por otro, transcribe juicios, vistas y reuniones con clientes.
Eso significa repasar cada intervención leyendo, en lugar de volver a escuchar horas de audio buscando el minuto exacto.
Un agente de voz atiende las llamadas del despacho cuando no hay nadie disponible, recoge el motivo de la consulta, filtra si es una materia que lleváis y agenda la cita con el letrado adecuado. Ninguna llamada se queda sin responder, y en captación de cliente legal es justo ahí donde se pierden asuntos.
En paralelo, un agente conversacional responde dudas sobre la documentación: consultas internas del equipo sobre un expediente y consultas del propio cliente sobre el estado del suyo.
Un despacho maneja información bajo secreto profesional, así que la arquitectura se decide antes que nada: dónde vive el dato, qué modelo lo procesa y qué queda registrado. Trabajamos con cumplimiento RGPD, con trazabilidad de cada documento consultado y cada acción del agente, y con supervisión del letrado en todo lo que sale hacia el cliente o hacia el juzgado.
La implantación va en cuatro fases y en un plazo de 4 a 8 semanas: descubrimiento, diseño, desarrollo e integración, y lanzamiento con mejora continua.
Puede preparar el borrador a partir de los modelos del despacho y de los datos del expediente, pero no se presenta nada sin revisión y firma del letrado. Los modelos de lenguaje pueden equivocarse al citar normativa o jurisprudencia, y ese es el error más caro del sector. Por eso el flujo está montado para que el agente prepare y ordene, y la persona valide antes de que salga.
Donde acordemos antes de empezar. Definimos la arquitectura según la sensibilidad del asunto, desde un modelo en entorno privado hasta el despliegue en infraestructura propia del despacho cuando el caso lo exige. Los datos no se usan para entrenar modelos de terceros. Cada documento consultado y cada acción del agente quedan registrados, para que el tratamiento sea auditable.
Los pleitos masa son el escenario donde el retorno es más evidente por puro volumen, pero no el único. Un despacho pequeño gana sobre todo en la entrada de cliente, el control de plazos y la búsqueda dentro de su propia documentación. Y ablalo funciona desde el primer día para cualquier abogado que escriba mucho, sin proyecto de integración por medio.
No. Nos integramos vía API con el software que ya usáis, y el agente lee y escribe ahí. Si parte de la operativa vive en carpetas compartidas, correo y hojas de cálculo, esa parte la ordenamos y la conectamos, pero no obligamos a migrar de herramienta para poder empezar. Se puede automatizar un proceso concreto y ampliar después.